El enemigo en su disfraz! Por: María Alejandra Aguirre Pérez

03.09.2013 15:02

 

Lunes, 25 de marzo de 2013

Cristo, Bolívar y Patria son algunas de las palabras que ha osado pronunciar Henrique Capriles Radonski en sus más recientes mítines en diversos puntos de nuestra geografía nacional. Parece que la asesoría que le prestan desde el norte ya no apunta a que en sus discursos precise detalles sobre la idiosincrasia de los lugareños. Salvo por el mollejero, ya no hay más suapara, ya no dice Coquivacoa estando en Chivacoa, estado Yaracuy, no ya no, pues esa tarea fue muy difícil de entender para él teniendo unos orígenes tan lejanos, no en distancia, sino en sentimiento de lo que significa y representa ser venezolano.

Él no será nunca lo que pretende ser sólo para ganar una elección. Sus orígenes datan de aquel pequeñísimo grupo burgués que por décadas y aliados con los gobiernos de turno explotó la mano obrera, irrespetó la mesa de un pueblo y mancilló la conciencia de los hijos e hijas de Bolívar con claras estrategias de alienación que hoy han podido ser develadas.

Sin embargo, nos toca enfrentar nuevamente una batalla con este enemigo que aunque sea físicamente flaco y anémico de ideas es en quien ha confiado el Imperio Norteamericano para desafiarnos. Un enemigo que está copiando signos y símbolos ajenos a su ideología y que en la pasada contienda presidencial obtuvo más de 6 millones de votos, es decir, un 44% de los electores de aquella ocasión. Y a partir de esta cifra, nos preguntamos, si pudiera existir un representante de oposición más la altura de estos tiempos entre estos 6 millones (que no precisamente votó por el fulano, sino en contra de Chávez aquel 7 de octubre). Es muy probable que así sea, sin embargo “esto es lo que hay”.

Ahora bien, con la partida física del Comandante Eterno, y la montaña rusa emocional que eso generó surgen entonces nuevos retos, porque aunque las ideas y las estrategias quedaron sembradas para un eficiente florecer, todas y todos somos vigilantes de que así sea, Eficiencia o nada. Que en el 2019, la oposición que aún exista vote por su opción porque crea en firmemente en su corriente, y NO que venezolanos y venezolanas humildes se envenenen con el odio que inoculan los medios privados a merced de intereses foráneos, voten en contra del proyecto bolivariano por ser víctimas de ciertas ineficiencias que lamentablemente aún existen en algunas instituciones y desechen la clara perspectiva de justicia, inclusión e igualdad de la revolución.

Si tú, que me lees, eres Chávez, indígnate cuando sepas que algo no marcha como debiera, reclama, estudia más, trabaja mucho y exige todo cuanto des. Capriles Radonski en su disfraz prestado de prócer contemporáneo se ve muy pequeño, pero tú, no te quedes pequeño en esta realidad patria que se pierde de vista en su horizonte infinito y de dimensiones incalculables.

Irreverencia en la discusión, lealtad en la acción.

 

Cortesía de: http://marialeaguirre.blogspot.com